Tras casi tres décadas de reclamos vecinales, finalmente el barrio Santa Cecilia de la Ciudad de San Martín tiene su primera plaza. Sus vecinos venían reclamando un espacio verde y recreativo en un terreno abandonado desde la construcción del barrio en 1992.
Atentos a esta circunstancia, la comuna invirtió 20 millones de pesos para la concreción de la plaza para un barrio con más de 400 viviendas. Se encuentra ubicada al Este de la ciudad cabecera, sobre el costado Sur de la ruta provincial 50 y a tan sólo un kilómetro del casco céntrico.
“No soy el intendente placita como me acusan. Esta plaza ha sido un viejo reclamo de los vecinos y yo no voy a criticar a las gestiones anteriores, pero hoy la plaza está y pido que se reconozca todo lo que estamos haciendo por una mejor calidad de vida de nuestros vecinos”, expresó el intendente Raúl Rufeil.
El proyecto realizado con fondos municipales incluyó la construcción de las acequias con piedra bola; la construcción de veredas y veredines; la colocación de adoquines, de senderos internos, canteros y parquizado; también se colocó todo el equipamiento urbano de bancos, cestos de papeles, juegos infantiles y aparatos de gimnasio, además de la parquización y de nueve torres luminarias.
El secretario de Obras, Jesús Da Prá subrayó que “la plaza era largamente esperada por los vecinos y ha quedado un remanente que se van a usar para la sede de la unión vecinal y para una futura parroquia”. Además confirmó que la ansiada obra de cloacas –fue prometida durante la extensa gestión del ex intendente Jorge Giménez- está prácticamente terminada y en un mes se pueden iniciar las conexiones domiciliarias.
Por su parte, Carlos Araya, miembro de la unión vecinal del barrio, destacó la obra y el trabajo conjunto de vecinos y el Municipio: “Se cumple un sueño muy esperado, esta zona ha sido muy postergada y ahora estamos disfrutando y vamos por más, por el SUM. El apoyo del Municipio es fundamental para conseguir estas cosas y estamos agradecidos”.
Rufeil se defendió de las críticas a su gestión
Con un discurso enérgico, el intendente se mostró molesto por las críticas de la oposición: “Todo tiene un límite. No soy el intendente placita. No hacemos solamente plazas. Somos un municipio que está cerca de las necesidades de la gente. Con simples cosas estamos transformando y mejorando la calidad de vida. Estos espacios verdes son importantes porque unen a los buenos vecinos, no queremos que sean ocupados por los malos vecinos que vienen de otros lados, y que dentro de veinte años se convierta en Rosario”.
Además, Rufeil mencionó que “aquellos que nos critican que lo sigan haciendo, que durante décadas postergaron las necesidades de los vecinos. Nosotros no ponemos tambores de basura, sino recolectores selectivos para cada tipo de basura; no ponemos un reafirmado de ripio, sino que asfaltamos; estamos llevando agua en lugares a donde les llevaban en tachos”.
“Muchas veces hemos asumido responsabilidades que no han sido de nuestra competencia, como las obras de cloacas de este barrio postergado durante décadas. Soy un intendente que está pensando en una sociedad mejor. Estoy haciendo una escuela de oficios para que muchas personas tengan nuevas salidas laborales. Ese es el camino”, concluyó.