Tragedia del colectivo de Boca: crudo relato de la amiga de Paola Fleitas
Daiana Iannello contó cómo fue el accidente del colectivo que volcó en San Martín, cuando 30 hinchas iban a ver al xeneize. La joven mencionó como fueron los momentos previos y cómo se enteró de la muerte de su amiga.
 
2 de octubre de 2022
Foto publicada por Daiana Iannello, recordando a su amiga.
 

Pasaron cuatro días del vuelco del colectivo con hinchas de Boca en la Ruta 7, que provocó una muerte y más de una veintena de heridos. Ese día, cerca del mediodía, el transporte con 30 ocupantes, perteneciente a la empresa JyN Tours, se dirigía de este a oeste, cuando el neumático delantero izquierdo explotó.

Por esta razón, el conductor perdió el dominio y se cruzó de carril, volcando sobre la banquina del sentido contrario. Como consecuencia del hecho, Paola Fleitas (32) murió en el lugar. Mientras que 27 heridos fueron trasladados a los hospitales Perrupato (San Martín), Paroissien (Godoy Cruz), Lagomaggiore y Central (Ciudad de Mendoza).

En el colectivo iban solamente dos mujeres. Daiana Iannello iba sentada junto a la butaca ocupada por Fleitas. “Fuiste una persona hermosa en todos los sentidos. Cada vez que estábamos juntas la pasábamos de doce, nos veíamos y empezábamos a reír, no había forma de que no estemos felices juntas. Persona divina que conocí gracias a Boca”, recordó Daiana en su cuenta de twitter.

En su estremecedor posteo también relató las horas previas y el momento del vuelco. “Todavía sigo repitiendo en mi mente todo el trayecto que hizo el micro desde que reventó esa cubierta hasta que volcó. El peor momento de mi vida. Fueron segundos, fue todo tan rápido pero realmente parecía que pasaba en cámara lenta”.

“Como dije, no paro de repetir el momento del accidente, pero tampoco dejo de pensar lo que pasaba cinco minutos atrás: llegamos a Mendoza, bajamos del micro para que hagan la requisa que no tardo más de diez minutos y volvimos a subir para retomar con nuestro viaje".

Tras el control policial en el Arco Desaguadero, mencionó que "Mauri desayunaba fernet, Pao (Fleitas) un mate y compartíamos galletitas. Cada uno desayuna como quiere, dijo ella por el fernet. Nos recostamos y ella quedó dormida. Cuando faltaban solo 40km para llegar, la despertamos y nos sacamos fotos con las entradas. Era mi primer viaje yendo a ver a Boca así que la felicidad era infinita”.

En ese momento, en las inmediaciones al autódromo de San Martín, comenzaron a escuchar gritos: “El micro empezó a moverse para todos lados. Solo recuerdo que puse los pies en el plástico de adelante e hice fuerza para no caer contra el parabrisas. Tenía miedo. En ese momento ya sabíamos que el micro iba a volcar, solo quedaba esperar a que eso pasara. Era esperar lo inevitable".

Una vez que se produce el vuelvo, relata que "en uno de los impactos caigo sentada y ya no recuerdo nada más hasta que estuve tirada en el medio de la ruta, llena de sangre, tierra y vidrios. No podía moverme del dolor. Buscaba a Pao y la vi, vi sus piernas. Sabía lo que pasaba, tenía mucho miedo, pero no podía hacer nada”.

A continuación, indicó que “las ambulancias llegaron súper rápido y en una fui yo. Con todo el dolor del mundo (físico y emocional) me hicieron estudios. No escuchaba nada de lo que decían los doctores, solo temblaba y repetía ese momento una y otra vez.

Una vez en el hospital, mientras le realizaban estudios, mencionó cómo se enteró de la muerte de su amiga: “En la tele decía que había fallecido una mujer. Yo sabía que era ella, ya que solo éramos dos chicas en el micro y yo estaba viva, pero rogaba que se hayan equivocado. Los doctores me hablaban y yo solo pedía que me dijeran cómo estaba ella. Solo quedaba esperar hasta que me dieran información. Pasaron horas hasta que tuve la confirmación de que la persona que había fallecido era mi amiga. Se me partió el alma en mil pedazos”.

Para finalizar, Daiana indicó que el accidente le dejó dos fracturas: una en la cadera y otra en el final de la columna. “Solo agradezco  a todas las personas que han mandado mensajes de aliento y a Mauri, quien teniendo el alta el mismo día del accidente se quedó conmigo y no me dejó sola”.