Luego de que la Nación decretara 9 días de "fase 1" hasta el 31 de mayo, y tras el inminente anuncio de “cierres intermitentes”, un grupo de manifestantes realizó una marcha en contra de la cuarentena estricta, la escasez de vacunas y la suspensión de las clases presenciales, entre otras demandas contra la administración del presidente Alberto Fernández.
Las protestas se realizaron en todo en el país y Mendoza no fue la excepción. En el Este provincial, la principal convocatoria se realizó en San Martín, con el fin de que se terminen las “restricciones, encierros y persecución a quienes quieren trabajar”. Desde el Paseo de la Patria, a metros del edificio municipal, la columna de manifestantes se movilizó caminando por el microcentro.
El lema de la marcha fue: “Todos los trabajadores son esenciales”, en alusión a esa diferenciación que la Nación ha hecho entre los argentinos, precisamente para determinar quiénes podrán trabajar estando exceptuados de las restricciones más firmes y contar con un certificado de circulación, y quiénes no.
#25MRevoluciónPorLaLibertad y #25MTODOSaLasCalles, era uno de los hashtags a través de los cuales se difundió la convocatoria en las redes sociales. Pasadas las 16, comenzaron a frenar autos sobre la calle 25 de Mayo, frente a la Municipalidad de San Martín, con redoblantes, banderas argentinas y carteles con diferentes mensajes: “El virus es el Gobierno”, “No al cierre de los comercios” y “Defendamos la República”. La medida fue seguida por personal policial con el fin de evitar desmanes.
A pocos metros, sobre la calle 9 de Julio y calles aledañas, dueños y trabajadores acompañaron la movilización y plantearon a Este Online que “durante la primera cuarentena muchos negocios tuvieron que cerrar y los dueños se fundieron. La solución no es el cierre. Busquen otra alternativa, ya no resistimos más”, manifestaron desde heladerías hasta comercios multirubros que resisten a las medidas de restricción.
A diferencia de los anteriores DNU firmados por el presidente Alberto Fernández -en los que recomendaba cierres casi totales, aunque las provincias más opositoras no acataban-; esta vez Mendoza y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se plegaron a los estrictos cierres. Y esto es lo que más molestó entre algunos sectores políticos y sociales opuestos a la política tradicional y quienes se autoproclaman liberales.