El proyecto que busca avanzar sobre la creación de una zona franca en el Parque de Servicios e Industrias de Palmira (Pasip) ingresó al Congreso de la Nación y, desde la oposición, buscan que el kirchnerismo acompañe la iniciativa de Luis Petri. Es la segunda vez que se busca reflotar esta posibilidad.
La iniciativa, que surgió en agosto de 2019 y ahora tomó mayor relevancia por el acompañamiento de los intendentes locales, busca impulsar el comercio y la actividad industrial exportadora, el desarrollo de actividades de almacenaje, comerciales de servicios e industriales y de exportación, a través de la reducción de costos y la simplificación de los procedimientos administrativos, ofreciendo, además, incentivos fiscales.
Desde Juntos por el Cambio enfatizan en la importancia de que Mendoza cuente con una zona franca activa, teniendo en cuenta proximidad con Chile y su lugar estratégico en el corredor bioceánico. Y, en ese contexto, las inmejorables condiciones en las que se encuentra Palmira porque cuenta con la cercanía a la Ruta nacional 7, la posibilidad de la instalación de un puerto seco, la multimodal de cargas, el hub logístico y las condiciones para transformarse en una plataforma exportadora.
“Se ha dado el primer paso para que el proyecto sea tratado y eso es muy importante”, sintetizó Petri aunque pidió prudencia, ya que “queda todo un camino por recorrer para su estudio y aprobación, y esto no se conseguirá sin el acompañamiento del kirchnerismo”, ya que Juntos por el Cambio, que es el partido que promueve la iniciativa, no tiene los votos suficientes en el Congreso para imponer su agenda.
Paso necesario
La municipalidad de San Martín considera que declarar al Pasip como zona franca es el paso necesario y fundamental para que el parque tecnológico de Palmira alcance un status que nunca ha tenido: libre de impuestos nacionales (y eventualmente provinciales y municipales) el predio cobraría un atractivo inédito para muchas empresas, más allá de las ventajas estratégicas que hoy muestra, relacionadas con su ubicación geográfica en el corredor bioceánico.
Que el proyecto sea tratado en comisiones y aprobado va a depender de distintos factores, algunos de ellos ajenos a los deseos de San Martín y la provincia, como es el hecho de que a la agenda del Congreso hoy la maneja el oficialismo nacional. “También está el hecho de que estamos en plena pandemia, que las comisiones no están funcionando y entonces es difícil estimar en qué momento el proyecto será analizado”, dijo Petri.
En ese escenario, para el diputado nacional mendocino hay un trabajo por delante que tiene que realizarse en el Congreso, pero también en la región: “Si el proyecto de Pasip zona franca es adoptado por la región y la comunidad les pide a sus legisladores nacionales por Mendoza que acompañen y militen la idea, vamos a tener un camino más accesible”, señaló Petri.
Para el intendente Raúl Rufeil, el desarrollo del Pasip -por el que ha hecho importantes avances desde que asumió- es una “política de Estado”, que beneficiará no solo a San Martín sino al resto de la región, fundamentalmente en la economía de exportación, con la generación de empleos, el ingreso de divisas y la modernización industrial de un parque que, por su ubicación estratégica resulta clave para el comercio con Chile y el Pacífico.
“Es una gran oportunidad de desarrollo para los mendocinos poner en funcionamiento el Pasip; desde todos puntos de vista tiene ventajas y la aprobación de este proyecto de zona franca será un proyecto potenciador de la industria, el comercio y los servicios”, señaló Rufeil hace pocos días, en una reunión con legisladores, ministros e intendentes de la zona.
La obtención de una ley que declare al Pasip como zona franca, implica para los departamentos de la región, como La Paz, Santa Rosa, Rivadavia, Junín y Maipú, una herramienta del aumento de su potencial y desarrollo.