1 de setiembre de 2013 | SOCIEDAD
 
Un organismo del gobierno reabrió sus puertas sin respetar leyes de accesibilidad e inclusión

La delegación de la Administración Tributaria Mendoza, de San Martín, reabrió sus puertas con la ausencia de rampas como establecen las leyes. Malestar del Centro Amigo del Discapacitado Motor.

 
 
 

Por Javier Disparti


La delegación de la Administración Tributaria Mendoza (ex DGR) reabrió sus puertas en un local ubicado en calle Las Heras, entre Godoy Cruz y Boulogne Sur Mer, de San Martín. Pero la apertura se realizó sin tener en cuenta mecanismos que faciliten la accesibilidad de personas con discapacidad.

 

Cabe recordar que la Dirección General de Rentas estuvo funcionando hasta julio en un viejo edificio ubicado en la calle 25 de Mayo. A raíz de serios problemas edilicios, la municipalidad elevó un informe y decidió que la dependencia se mudara a otro domicilio.

 

“Este edificio no tendría que haber abierto al público hasta que no se construyera una rampa. Lamentablemente las leyes no se respetan ya que no hay políticas verdaderas de inclusión y accesibilidad”, reflexionó Fernando Alin, del Centro de Ayuda al Discapacitado Motor (Cadim).

 

En los últimos años, los organismos defensores de las personas con discapacidad no solo han centrado sus planteos en la construcción de rampas en edificios públicos, sino también en la accesibilidad al transporte público de pasajeros.

 
El aspecto más grave es que no se respeta la ley 22.431, aprobada en 1981, que establece la obligatoriedad de proyectar y construir rampas. Tres décadas después, numerosos edificios de uso público continúan siendo inaccesibles, salvo contadas excepciones.

 

San Martín, como tantas otras ciudades, posee varias barreras arquitectónicas y edilicias que dificultan la accesibilidad de las personas con movilidad reducida. Por este motivo, el Centro Amigo del Discapacitado Motor (CADIM) continúa insistiendo en que se cumpla la ley.

 

Hace unos años, organizaciones que nuclean a chicos con capacidades especiales realizaron un escrache frente a edificios públicos de San Martín. Con la protesta se logró que se mejorara la accesibilidad al Palacio Municipal, al Banco Nación y se colocará un elevador en la AFIP.

 
Al mismo tiempo, en Junín, las autoridades construyeron una rampa para discapacitados en el ingreso a la municipalidad. Como así también, se colocó un ascensor para acceder al Honorable Concejo Deliberante, lo que además le facilitó el acceso al ex edil Pablo Gullo.

 

De todos modos, los cambios aun no son suficientes. Es así que, actualmente, sorprende observar que en algunas dependencias públicas no existan rampas para el acceso de personas en sillas de ruedas; como aún sucede en la comisaria 12 o en el HCD de San Martín.

 
“Hace tiempo hemos elevado un petitorio al municipio para solicitar rampas en el ingreso a la Escuela Nacional”, dijo Alin quien agregó que “se ha avanzado en la conformación de un sector de estacionamiento exclusivo para personas con limitaciones físicas”.

 

Además, gracias a la insistencia de Cadim, en abril de 2012 se construyó una rampa en la senda peatonal de la rotonda Domingo Perón, frente al hospital Perrupato. La importancia de la obra radicaba en la existencia de dos escuelas especiales en la zona: Mathons y Juaire.

 

“Otro lugar que necesita urgente obras de accesibilidad es el sector Oeste a Este del hospital Perrupato, ya que los vecinos con problemas motrices de los barrios periféricos deben movilizarse por las calles. No queremos esperar que suceda una tragedia”, alertó Alin.

 

Números

 

Un estudio realizado por la Organización Mundial de la Salud considera que entre un 12 y un 14% de la población posee algún tipo de discapacidad. De ese número, que en nuestra provincia alcanzaría a más de 150 mil personas. Mientras que un 20% posee una discapacidad motriz como consecuencia de accidentes de tránsito o de un ACV.

 
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