Solicitan agilizar tiempos judiciales para la adopción

La diputada radical Marcela Fernández propone la creación de una comisión que haga seguimiento de los plazos en adopciones. Preocupa la cantidad de niños abandonados con rasgos de cocaína en sangre.

MIERCOLES 9 DE MAYO DE 2018 | 17:00

La diputada Marcela Fernández es la auotra del proyecto.

 

La diputada radical Marcela Fernández propone la creación de una comisión que haga seguimiento de los plazos en adopciones. Preocupa la cantidad de niños abandonados con rasgos de cocaína en sangre.

En virtud del trabajo que se ha realizado en el último tiempo desde la Subsecretaría de Desarrollo Social que depende del Ministerio de Salud, Desarrollo social y Deportes, explicó Marcela Fernández que “estamos bastante ocupados en controlar los plazos que los jueces tienen con respecto a las adopciones, no es menor los tiempos que tienen. Nosotros desde el Ejecutivo teníamos 180 días como para revisar y revincular un niño con su familia o no. Lo podíamos prorrogar en excepciones, ahora los jueces se toman un año y medio, dos años en dar una sentencia firme”.

En el mismo sentido, la diputada indicó que “de hecho, y no es un dato menor, en estos dos años que hemos estado trabajando ha habido 25 devoluciones. Chicos que se han dado, que han logrado hacer un filtro, y han vuelto a DINAF. ¿Cómo piensan que los profesionales de Dinaf van a trabajar en la cabecita de esos niños con un segundo fracaso? Porque los niños que están en DINAF vienen de situaciones complejas y si encima de esto, van con un pretenso adoptante que tiene expectativas de tener una familia, de tener amor en esa familia, y lo devuelven cual paquete de supermercado, por supuesto que ahí estamos en una situación crítica. No solamente la demora que tiene el Poder Judicial sino también el fracaso”.

Igualmente, Fernández remarcó que desde el Poder Ejecutivo se ha adscripto personal para el RUA (Registro Único de Adopción) para que “se vea fortalecido”. A su vez, indicó la legisladora que no tiene críticas con el personal y profesionales del RUA sino con el Poder Judicial porque “no fortalece el RUA. Tenemos 600 pretensos adoptantes, tenemos 150 niños que están en situación de adoptabilidad, y no logramos tener efectividad en los procesos, entonces no estamos hablando de paquetes, estamos hablando de la vida de los niños”.

Asimismo, Marcela Fernández aboga por una política sostenida desde el Poder Judicial. “Que hoy haya 7 profesionales en el RUA habla claramente del interés que tiene el Poder Judicial en las adopciones. Yo también les digo, miren a los hogares de Dinaf, vayan, visítenlos, los niños crecen allí y cómo los niños permanentemente están diciendo quiero una familia”, criticó.

La legisladora también se refirió a situaciones muy complejas que se abordan en DINAF, aunque fundamentalmente en los hogares estatales para los más pequeños. Aseguró tener conocimiento de infantes que llegan a “con cocaína en sangre” y que, a su vez, en el último tiempo se han duplicado los certificados de discapacidad en menores de 0 a 5 años.

Desde la función ejecutiva, Fernández explicó que esta gestión “ha mejorado el espacio y en eso no hay dudas, ahora, nosotros no reemplazamos el afecto de una familia y eso los jueces no lo están mirando”.

Al mismo tiempo, Fernández resaltó el trabajo de quienes hoy se desempeñan en Casa Cuna, tanto operadoras como todo el personal porque abordan situaciones de gran complejidad, dijo: “De 22 niños que se tiene en Casa Cuna, más del 80% han llegado con rasgos de cocaína en sangre, aunque no tenemos datos de otro tipo de sustancias porque no se determina con exactitud”.

En este orden, también se desprendieron datos referidos a la maternidad del Hospital Lagomaggiore el cual, según apreciaciones de Fernández, “en el 2017 hubo 160 nacimientos con chicos que se registra alguna sustancia en sangre. Y sobre muchos de ellos se han tomado medidas por la misma situación de abandono que tienen esos bebés, están en Casa Cuna y esto es lo que se refleja en este ámbito”.

Al vincular estos temas, la diputada concluyó diciendo “los niños crecen en los hogares de la Dinaf porque los jueces se demoran lo que se demoran para dictar las sentencias firmes de adoptabilidad, y todo esto se refleja en el desarrollo propio de los niños”.