Horas de tensión se vivieron esta tarde en un barrio de San Martín tras el hallazgo de un maletín abandonado en la puerta de una vivienda ubicada en el 7º Centro Empleados de Comercio. Finalmente, a pesar del despliegue de la División de Explosivos de Mendoza, resultó ser una falsa alarma.
Todo comenzó cerca de las 16:30, cuando desconocidos golpearon la puerta de la casa 5 de la manzana G y dejaron una maleta negra con características sospechosas. Inmediatamente, los dueños de la vivienda dieron aviso a la policía departamental y aguardaron su llegada fuera del domicilio.
La alerta movilizó varios móviles, personal de la Comisaría 12 y de Cuerpos Especiales de la Distrital Este. Como primera medida, se procedió a delimitar un perímetro alrededor de la morada, como así también a la evacuación de sus integrantes.
Por más de dos horas se esperó por la llegada del escuadrón táctico de la División de Explosivos de la Policía de Mendoza, únicas personas capacitadas para el manejo de este tipo de emergencias. Al arribar al lugar, se procedió a la activación del protocolo de seguridad que se realiza para estos casos.
Inmediatamente, dos canes adiestrados comenzaron a recorrer la zona delimitada y también alrededor del objeto sospechoso. A pesar que no detectaron ninguna amenaza o sustancia peligrosa, efectivos de la Brigada de Explosivos se encargaron de detonar el portafolio como medida preventiva y sin moverlo del lugar que había sido dejado.
Tras la detonación, la policía confirmó al Diario Este Online –único medio que estuvo trabajando en el lugar- que el maletín no contenía nada en su interior. De esta manera, la zona fue despejada y los vecinos retomaron sus actividades con normalidad. El caso quedó en manos de la Oficina Fiscal de San Martín.

En conversación con nuestro medio, los dueños de la vivienda descartaron que se trate de una eventual amenaza. “Llevamos ocho años viviendo en este barrio y nunca tuvimos problemas con nadie”, manifestó el propietario, quien pidió que se reservara su identidad.
Vecinos del lugar recordaron el caso que ocurrió el 12 de noviembre de 2015. Ese día, Héctor Sosa resultó herido en el brazo y parte del rostro cuando estalló una encomienda con explosivos que le entregó un taxista en su domicilio de la calle Leonardi. El hombre tuvo que ser asistido y estabilizado en el hospital Perrupato, de San Martín. |