Por Javier Disparti
Hoy, en el Palacio Judicial de la ciudad de San Martín, el tribunal presidido por Viviana Morici e integrado por Jorge del Pópolo y Armando Martínez, dará a conocer la sentencia del juicio por el crimen de Adriana Elena Sonderman.
En los alegatos, la fiscalía pidió condena perpetua para Alejandro Alcides Alegre, el joven de 27 años y principal sospechoso de asesinar a la comerciante en la mañana del viernes 22 de junio de 2012, en San Martín.
Sonderman fue asesinada en el interior de su comercio Otto Insumos Metalúrgicos, ubicado en la avenida Boulogne Sur Mer 578, de San Martín. Allí fue sorprendida por su agresor, quien la golpeó, la tiró al suelo y le clavó un hierro de unos 30 centímetros en el cuello.
Sobre un portón metálico, los sabuesos encontraron un mensaje escrito por el asesino: “Carlo (sic) pagá lo que debés o siguen tus hijos”. Carlos es el hermano de la víctima y, en su momento, fuentes judiciales explicaron que ese hombre, al parecer, no tenía problemas financieros ni deudas pendientes con su entorno.
Luego de descartar esa línea investigativa y de una serie de tareas de inteligencia, los sabuesos posaron sus ojos sobre Alejandro Alcides Alegre, quien fue señalado por los investigadores como el principal y único sospechoso de asesinar aquella mañana a la empresaria.
El joven, ex pareja de la hija de la víctima, con la que tiene un bebé de 2 años, fue detenido el sábado 14 de julio de 2012 en su domicilio de la localidad de Cañada de Gómez, Santa Fe. Luego, fue trasladado hasta esta provincia y, al día siguiente, la fiscal María Mónica Fernández Poblet lo imputó por homicidio simple.
De su casa secuestraron una computadora y otros elementos que todavía restan peritar para determinar si hay otro que lo comprometa aún más. A partir de la detención, se ordenaron una serie de pericias, entre ellas, una psicológica. Esta prueba determinó que el hombre podría haber sido el autor del hecho porque tenía indicios de "agresividad".
Justamente, la semana pasada, las peritos psiquiatras que lo atendieron durante su detención señalaron ante el tribunal, que Alegre tiene una "personalidad agresiva encubierta" e incluso señalaron que "necesita medicación porque es la única manera de que pueda controlar sus impulsos".
Además otro resultado que complica al acusado son las pericias caligráficas que confirmaron que el mensaje mafioso que hallaron escrito en la escena del crimen pertenece a su letra. El análisis fue realizado con el mismo punzón que se secuestró el día que hallaron sin vida a la mujer.
El informe sostiene que "cada persona tiene una grafía" y que las letras clave fueron la "A", la "S" y la "J". Esta última fue la que condena a Alegre, a pesar de que en el mensaje sólo aparece una sola vez: en la palabra "hijos".
Sin embargo, la abogada María Ibáñez cuestionó la pericia caligráfica y, ayer, en la lectura de los alegatos, pidió el sobreseimiento de Alejandro Alegre por el beneficio de la duda. Hoy, el único acusado por el crimen tendrá la posibilidad de declarar antes de la lectura de la sentencia.
La audiencia final del juicio está prevista para las 11, en el primer piso del Palacio Judicial, situado sobre las calles Chubut y prolongación de 9 de Julio del barrio Círculo Médico, al norte de la ciudad del departamento de San Martín.
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