Por Javier Disparti
En el tradicional almuerzo de fin de cosecha, el gobernador Francisco Pérez debió escuchar duras críticas de parte del presidente del Centro de Viñateros y Bodegueros del Este, Javier Palau, quien manifestó que "el presente de la vitivinicultura es bastante desalentador y avanza hacia la quiebra".
En esta oportunidad, el almuerzo de los bodegueros se realizó en el flamante Centro de Congresos y Exposiciones del departamento de San Martín, con la presencia de autoridades municipales, funcionarios, legisladores y productores.
Javier Palau, a diferencia de otros años, no se refirió a los resultados de los operativos de compra de uva, de vino ni de mostos, ni tampoco a la estimación de cosecha; sino que apuntó a la falta de competitividad, a la presión tributaria y a la inflación.
"No damos más. El presente para la vitivinicultura es bastante desalentador y avanza hacia la quiebra", comenzó diciendo Palau y agregó: "Hemos llegado a esta situación a pesar de las advertencias que hemos realizado en los últimos seis años de discursos".
De este modo, el titular del Centro de Viñateros y Bodegueros del Este se refirió a la imposibilidad que tienen los productores para cubrir los costos debido a "la inflación y a la fuerte presión tributaria que ha ido degastando la competitividad".
En ese sentido, Javier Palau mencionó que "por cada peso que vende el sector vitivinícola, 45 centavos se lo lleva el Estado en impuestos directos e indirectos, más los innumerables servicios y tasas por otras tantas obligaciones".
Además, el bodeguero señaló que "hasta el año 2011 la vitivinicultura no pagaba ingresos brutos; hoy es una verdadera carga y tratándose de una actividad de mano de obra intensiva, en realidad estamos pagando ingresos brutos sobre los salarios, sobre los que también pagamos el impuesto al cheque".
Al promediar su discurso, Palau le pidió al Estado más compromiso para detener la inflación, aliviar la presión tributaria, a bajar el IVA al 10.5% en las compras de vino-mostos en el mercado de traslado, a reducir un 50% las contribuciones patronales y a eliminar los derechos de exportación.
De todos modos, Javier Palau reconoció que muchos de los temas planteados no son de la competencia de Francisco Pérez, pero le pidió a sus ministros que sean "más enérgicos y firmes ante las autoridades nacionales en el planteo de los problemas que afrontamos".
Después de los discursos, en la mesa principal, hubo una discusión entre el gerente del Centro de Viñateros y Bodegueros del Este, Mauro Sosa, con el ministro de Agroindustria, Marcelo Barg, y el gobernador Francisco Pérez. |