Por Javier Disparti
Alrededor de mil productores autoconvocados de la zona Este se reunieron a las 8 de la mañana en la Ruta 7 y Carril Costa Canal Montecaseros, en San Martín. Desde allí iniciaron una caravana con más de 300 vehículos hasta la Casa de Gobierno.
Esta acción fue impulsada por la Asociación de Productores en Acción (APA), pero se decidió tras una asamblea que se realizó, la semana pasada, en las instalaciones del Club La Amistad de Ingeniero Giagnoni, en Junín, donde manifestaron su malestar por la escasa rentabilidad de sus viñedos.
Los productores esperan una respuesta positiva de parte del gobernador Francisco Pérez sobre el petitorio de once puntos que presentaron el viernes pasado. Entre sus reclamos, pretenden que renuncie el presidente del INV, Guillermo García, y miembros de la COVIAR.
Los viñateros de la zona Este pretenden además que se suspendan los pronósticos de cosecha del Instituto Nacional de la Vitivinicultura por los errores cometidos con la manifiesta intencionalidad de perjudicar la producción primaria.
"El INV vive mintiendo con las estadísticas. Son idiotas y útiles de los grandes grupos oligopólicos. No solo no hay excelentes de vinos, sino que hay faltante de vinos. El jueves pasado dijeron que habían 1.140 millones de litros de vinos y ayer dijeron que había stock solamente para cuatro meses. Parece que de un día a otro se le perdieron más de 400 millones de litros de vino", dijo José María Llaver.
Además piden que el operativo de compra de uva y vino por parte del Gobierno sea con un fuerte posicionamiento en el mercado y con los siguientes precios: vino escurido $4, tinto genérico $5,50, uva mezclas $250 y Bonarda $360.
Entre los puntos del petitotio, también solicitan el otorgamiento de crédito de retención de stock aforo "0" concordante con los precios anteriormente mencionados, e Ingresos Brutos con tasa cero para la producción primaria y elaboración.
Al mismo tiempo solicitan que se suspenda el cobro de intereses sobre los créditos de cosecha 2013 y el otorgamiento de préstamos de cosecha y acarreo a través del Fondo de la Transformación y Crecimiento, con la única exigencia de la garantía del producto.

Otro de los pedidos del sector es que el SENANA asuma su responsabilidad en el control de la plaga Lobesia Botrana, con costo cero para el productor. También requerirán al gobierno la paralización de juicios laborales, AFIP, ATM, OS, entre otros.
En cuanto al canon de riego de agua superficial y subterránea, los productores pretenden que se retrotraigan los valores al año 2010 y a partir de allí actualizar por los índices de inflación que actualmente padece el país.
"Si tenemos en cuenta el índice de inflación de distintos sectores, el vino debería aumentar alrededor de un 150 por ciento para amortiguar los gastos que debemos afrontar", dijeron en la asamblea que se realizó hace una semana en Junín.
"La inflación de según el Indec fue de 50,08 por ciento, según el Congreso de la Nación fue de un 164 por ciento y los insumos para producir el vino varían desde un 142 al 600 por ciento en los últimos cuatro años", justificaron su análisis.
Los productores también cuestionaron que reciben un escaso pago por su producto. "De una botella que en la góndola cuesta $40, al productor le quedan $2,50 y sólo con el IVA, el gobierno se lleva $7", criticaron.
En este sentido, reiteraron la necesidad de aprobar un proyecto de ley que establezca que el 50% del valor de una botella de vino en góndola sea destinado al productor, basándose en los previos intentos de los presidentes Perón y Alfonsín.
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