4 de octubre de 2013 | SOCIEDAD
 
Marcha y reclamo de justicia por la muerte de Marianela

Familiares, amigos y allegados realizaron una marcha hasta el lugar donde perdió la vida, tras ser atropellada por un conductor en estado de ebriedad. El protagonista del accidente está detenido en la penitenciaria provincial.

 
 
 

Por Javier Disparti


A una semana del trágico accidente de Marianela Olmedo, la joven embarazada de 20 años que murió atropellada en La Colonia, sus familiares, amigos y allegados realizaron una marcha silenciosa en pedido de Justicia.

 

La marcha congregó a unas 300 personas que se reunieron en la calle Ticle del barrio San Gabriel y se trasladaron hasta Isidoro Busquets y avenida Santa Fe, lugar en que Marianela perdió la vida cuando se dirigía a un control ginecológico.

 

La joven transitaba su quinto mes de embarazo y estaba casada desde hace cinco años con Javier Corzo, de 21 años. Pero el pequeño que esperaban no era el único hijo de la pareja sino que tienen a Ezequiel de 2 años y Maximiliano de 4 años.

 

El hecho ocurrió el jueves 26 de setiembre, a las 6:10, en la intersección de Isidoro Busquets y Santa Fe de La Colonia, cuando Marianela Luz Olmedo (20) circulaba en bicicleta y fue embestida por el automovilista que conducía un Volkswagen Golf (BFU 092).

 
Luego de la colisión, Diego Federico Molina se dio a la fuga y se fue a dormir a su casa, pero la patente del auto quedó en el lugar y fue clave para encontrarlo. Justamente, minutos antes, este individuo venía de colisionar un colectivo en la avenida Tucumán, de San Martín.

 
Un testigo afirmó que el hombre nunca frenó su vehículo y arrastró a la mujer unos 60 metros, dejándola agonizar frente a una Estación de Servicio. Al escaparse, se fue hasta su vivienda ubicada en calle Uruguay al 578, donde la policía lo detuvo tras lograr despertarlo.

 
Fuera de la vivienda, la policía observó que al vehículo allí estacionado le faltaba la patente y tenía el parabrisas roto y presentaba abolladuras en el capot y en la puerta trasera (a causa del choque con un colectivo de la empresa Dicetours).

 

Cuando le realizaron el examen de alcoholemia, los peritos corroboraron que Diego Federico Molina tenía 1,99 gramos de alcohol por litro de sangre. Es decir, cuatro veces superior a lo permitido para conducir en el país, que es hasta 0,50 gramos por litro.

 
Ante esta situación, en las últimas horas, la fiscal María Fernández Poblet imputó a Molina por homicidio simple (8 y 25 años de cárcel) y ordenó su traslado a la penitenciaria. Ahora la causa está en el Segundo Juzgado de Garantías, donde la jueza María Cristina Pietrasanta decidirá si corresponde que siga detenido.

 
En tanto, los abogados Francisco Biondolillo y Gabriel Allana fueron designados por la familia de la víctima como sus representantes legales y se constituyeron en querellantes. En tanto Diego Molina eligió a Mario Willy Battocchia como defensor.

 
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