Por Javier Disparti
La campeona supergallo de la Asociación Mundial del Boxeo (AMB), la invicta mendocina Yesica Marcos, retuvo su corona tras empatar en fallo dividido ante la más exigente rival que ha tenido en su carrera, la formoseña Marcela Acuña.
La pelea se disputó en el teatro griego Juan Pablo II, del departamento de San Martín, donde
45 mil espectadores disfrutaron de un espectáculo con un gran nivel técnico, cargado de tensión y con mucho suspenso hasta la lectura de las tarjetas.
Desde un principio, La Tigresa Acuña quiso ser la protagonista de la pelea y en gran parte de los asaltos logró su cometido, gracias a su experiencia y al alcance de sus golpes sobre el cuerpo de Yésica Marcos.
Así, excepto por el cuarto y el séptimo asalto, en donde Yésica Marcos consiguió emparejar y superar a la formoseña y hasta incluso le provocó una caída sin cuenta de protección de parte del árbitro Hernán Guajardo a Marcela Acuña.
Sin embargo, en los últimos tres rounds, Acuña se adueñó del combate ante la defensora de los títulos mundiales que intentó salir con todo y dio muestras de impotencia frente a una adversaria que la esquivaba y contragolpeaba con precisión.
De todos modos, a pesar de la leve superioridad de la formoseña, los jueces vieron un empate cuando desde el rincón visitante se animaban a festejar, contrariamente a lo que sucedía en el rostro de "Yesi" y en el de su entrenador.
La primera tarjeta dio empate en 95 puntos, la restante fue para Yésica Marcos por 96-94 y la última y definitiva, fue para Acuña por 97-93. La igualdad, más allá de la disconformidad de la formoseña, fue festejada por una multitud en San Martín.
Por supuesto que el descontento no se hizo esperar de parte de Acuña. En declaraciones a la prensa, la formoseña fue contundente al expresar: “¿Qué debo hacer para ganar? ¿Debo matarla en el ring?”, sentenció tras el fallo polémico.
Por su parte, la local con el sueño cumplido de haber peleado con su ídolo, reconoció que no hizo lo suficiente como para quedarse con la pelea. “El empate estuvo bien, no me sentí ganadora. De todas formas, yo no entiendo de esto, son los jueces los que saben”, dijo.
Sin dudas, este final propiciará una revancha, aunque la imagen que dejó no haya sido la más decorosa para el boxeo. El promotor de ambas boxeadoras, Osvaldo Rivero, ya comenzará a planificar un nuevo capítulo entre las boxeadoras más populares del país.
Entre las autoridades, estuvieron presentes el Intendente de San Martín, Jorge Giménez; el Secretario de Deportes de Mendoza, Marcelo Locamuz; el ministro de Seguridad de Mendoza, Carlos Aranda y el jefe comunal de Maipú, Alejandro Bermejo.
Preliminares
La velada boxística comenzó con el combate entre el maipucino David Aguirre (4-3-0-2KO) quien superó en fallo unánime y de manera merecida al neuquino Miguel Ángel Villegas (7-17-2-5KO), luego de disputar cuatro reñidos asaltos.
Luego, el sanjuanino Fabián Orozco (19-2-2/ 7 ko) retuvo el título Latino supergallo de la Federación Internacional de Boxeo (FIB) al vencer por nocaut técnico en el tercer asalto al chileno Ramón Contreras (11-4-0/ 4 ko).
La tercera pelea a cuatro asaltos fue empate entre Walter Reta (hermano del ex campeón mundial pluma AMB Jonathan Barros) y Fabio Barros, en los que quedó la sensación que éste último fue un poco más que su oponente.
En la categoría Walter, el palmirense Diego Jesús Ponce derrotó por puntos en seis asaltos ante Segundo Ariel Senteno de San Juan. El Carnicero demostró ante su público porque supo ser campeón del mundo.
En tanto, en la categoría de los superplumas, el mendocino Juan Carlos Cano se enfrentó a Jorge Fredes, de Buenos Aires, en una pelea a seis asaltos. Por corte involuntario en el rostro del bonaerense la pelea se declaró sin decisión.
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