Hallaron sin vida al carpintero de Palmira que llevaba ocho días desaparecido
Familiares de la víctima encontraron el cuerpo en una zona que no había sido rastrillada por la policía. Estaba en un avanzado estado de descomposición, a la vera del Río Mendoza. El principal sospechoso del crimen, Víctor Zalazar, se suicidó días antes.
 
Por Redacción
29 de diciembre de 2021
Crédito: Gentileza.
 

El carpintero Sergio Lobos, quien se encontraba desaparecido desde hace ocho días, fue hallado sin vida. Familiares de la víctima, quienes nunca abandonaron la búsqueda, encontraron el cuerpo a la vera del Río Mendoza, en la zona de Barrancas, en un avanzado estado de descomposición.

El pasado lunes, en Palmira, familiares y amigos de Lobos realizaron una marcha multitudinaria, donde pidieron información de testigos y exigieron avances en la investigación a cargo del fiscal de Homicidios, Gustavo Pirrello. 

Cabe recordar que Sergio Salvador Lobos (63) salió de su casa ubicada en Palmira, San Martín, el martes 21 de diciembre. Iba a bordo de su Ford Ranger con destino a la localidad de Santa Blanca, en Maipú, donde iba a reunirse con un albañil para comprar una barra antivuelcos para su camioneta.

Tras no regresar a su domicilio, la familia comenzó a preocuparse por su paradero. Al día siguiente, el vehículo fue encontrado abandonado, con modificaciones y con manchas de sangre. Los investigadores realizaron varios rastrillajes por la zona, pero sin resultados positivos.

Tres días después, durante la noche del viernes 24, fue hallado sin vida Víctor Zalazar, el albañil sindicado como el principal sospechoso de la desaparición del carpintero. El hombre, de 37 años, estaba colgado de un árbol y en avanzado estado de descomposición. La policía estima que resolvió quitarse la vida porque sabía que era intensamente buscado.

Según las fuentes, Lobos se habría encontrado con Zalazar para realizar la transacción del repuesto. Horas después, el albañil volvió a su casa conduciendo la camioneta. Al conocerse la desaparición del carpintero, el principal sospechoso habría realizado modificaciones en el rodado y buscó ocultarlo a dos kilómetros de su domicilio.