¿Quiénes fueron los científicos que más influyeron para que el agua sea potable?
La cloración, desde principios del siglo XX, ha reducido drásticamente la incidencia de las principales enfermedades transmitidas por el agua. Pero diversos tratamientos del agua se iniciaron hace ya miles de años. Detalles a lo largo de la historia.
 
Por Redacción
19 de enero de 2021
Crédito: Gentileza.
 

El consumo de agua que hoy se acepta socialmente no siempre siguió los estándares de calidad que se dan por supuestos. Muchas poblaciones debieron sufrir importantes epidemias para reconocer que los beneficios del agua son fundamentales para el desarrollo humano, y que cuando se ingiere en malas condiciones puede ser mortal, además de una efectiva vía de contagio.

Las sociedades más antiguas se ocuparon de mejorar su agua mediante la exposición a la luz solar, la utilización de carbón, arena y otros elementos. Se podría decir que se trataba de métodos de purificación primarios, a pesar de que significaron grandes avances.

Pero el punto de inflexión llegó hacia la Edad Moderna: en 1680, el holandés Anton van Leeuwenhoek creó el microscopio. Desde ese momento, se pudieron observar la cantidad de bacterias y microorganismos que habitan en el agua, y buscar la forma de profundizar su limpieza.

Científicos que aportaron a los sistemas actuales de agua potable:

Lu Antonio Porzo

El físico italiano es reconocido por crear el primer filtro múltiple. En 1685, solo unos pocos años después de la aparición del microscopio, Porzo desarrolló una unidad de sedimentación y filtro de arena. Si bien no tuvo un éxito inmediato, sentó las bases para la mejora futura.

Joseph Amy

En 1746, este científico francés recibió la primera patente en la historia por diseñar un filtro. También utilizó la arena pero, además, incorporó fibras de esponja y algodón. Entre sus invenciones, Amy contaba con filtros de tamaños grandes y otros pequeños, siendo los primeros en usarse dentro de viviendas familiares hacia 1750.

John Gibbs

La masificación: Gibbs pasó a la historia por diseñar el primer filtro capaz de abastecer a una ciudad entera: Paisley, en Escocia. En 1804 se convirtió en el único lugar del mundo en contar con una red de agua filtrada, solo tres años más tarde se comenzó a transportar a Glasgow.

James Simpson

Si bien otras ciudades como París comenzaron a imitar las medidas escocesas, es James Simpson, ingeniero inglés que trabajaba para una planta de agua, quien se llevó los laureles por crear el primer filtro de arena para la purificación. Es considerado el más efectivo en su tiempo, ya que perfeccionó los sistemas utilizados anteriormente, y el resultado fue la extensión de una red que suministraba un producto mucho más limpio. En poco tiempo, toda Inglaterra contaba con los sistemas de Simpson.

John Snow

El último avance deriva de una tragedia. Durante 1854, en una región de Londres, emergió un brote de cólera que causó la muerte de 700 personas en menos de una semana. Ante la desesperación y el poco entendimiento de las autoridades, el doctor John Snow logró un hallazgo histórico: observó que la contaminación sucedía dentro de un radio muy pequeño, entonces diseñó un mapa con los casos, que le indicó una bomba de agua como factor central. Hasta el momento, regía firmemente la teoría del miasma, que sostenía que el contagio se producía mediante el aire. Snow fue de los primeros en romper esta creencia obsoleta y cerró todas las bombas de agua contaminada, lo que frenó el brote instantáneamente. 

Más allá de haber salvado la vida de cientos de londinenses, el descubrimiento de Snow logró establecer una conciencia general sobre los peligros del agua contaminada, y su fuerza como vía de contagio. A partir de su acción, se refinaron los procesos para la purificación, junto con el descubrimiento del cloro, el ozono y la luz ultravioleta. El uso de todos estos elementos como técnicas de limpieza consiguió que hoy en día se pueda disfrutar de agua potable en millones de hogares.