Denuncian abuso sexual en una fiesta clandestina en Rivadavia
El hecho habría ocurrido el domingo pasado en una casa conocida como La Madriguera, donde un grupo de amigos con cierto nivel económico realizaban fiestas. El presunto acusado se encuentra prófugo y las imágenes de su rostro comenzaron a circular en las redes sociales.
 
Por Redacción
16 de noviembre de 2020
Crédito: Este Online.
 

La Justicia investiga un caso de abuso sexual ocurrido en una fiesta clandestina en el departamento de Rivadavia. El acusado, quien se encuentra prófugo, sería un jugador de rugby vinculado con una productora de fiestas electrónicas y cuyo padre sería dueño de un restaurante en la zona Este.

El hecho habría ocurrido el domingo pasado en una casa conocida como La Madriguera, donde un grupo de amigos de alto nivel económico estaban acostumbrados a realizar varias fiestas en las que no faltaban las drogas y el alcohol. Después de decretado el aislamiento obligatorio por el coronavirus, esos encuentros no cesaron, pero se convirtieron en clandestinos.

De acuerdo a la denuncia, la joven fue abusada por uno de los organizadores de la fiesta en una de las habitaciones de la vivienda. Incluso habría sido sedada con estupefacientes para concretar el abuso sexual. Por esta razón, se activó el protocolo en casos de abusos sexuales, como la implementación de un kit sanitario de emergencia y las correspondientes pericias físicas y psicológicas. 

En tanto, el fiscal Carlos Giuliani ordenó una serie de allanamientos y se libró una orden de detención para F.G. (se resguarda su identidad por pedido judicial), quien se encuentra prófugo. Se espera que, en las próximas horas, se entregue ante la Justicia ya que las imágenes de su rostro circulan en internet.

Las redes sociales, apenas se conocieron detalles de la denuncia, se vieron invadidas de mensajes en contra del presunto acusado. “Lo conocemos todos”, aseguran en uno de los mensajes. Además, lo identifican con nombre y apellido acusándolo de violador.

"Sabemos que se aprovecharon de varias pibas. Ya una habló. Esperamos que sigan hablando para que paguen por lo que hacían", se lee en uno de los posts. Y en otros grupos circula la advertencia: "los papitos pueden poner la plata, pero el pueblo ya sabe quién sos y quiénes son".

Dos amigas de la denunciante, que también estaban en esa fiesta clandestina VIP, aportarían datos claves que podrían complicar al acusado. Fuentes policiales consultadas señalaron que creen que no sería el único caso de abuso sexual.