Por Javier Disparti
La Justicia condenó a 12 años de prisión al remisero de Palmira, José Cisterna, al encontrarlo culpable de matar a puñaladas a María Isabel Bosco, una enfermera que prestaba servicios en el hospital Perrupato a mediados de marzo de 2011.
Los primeros en declarar fueron el marido y la hermana de Bosco. Ambos se encargaron de confirmar que la víctima y Cisterna mantenían una relación sentimental, la cual ella quería terminar y él no. Según sus familiares, la mujer comenzó a ser amenazada por el hombre.
María Isabel Bosco (45) fue asesinada y su cuerpo fue hallado entre las malezas de una finca de Maipú el 12 de marzo de 2011. La mujer salió ese día de su casa muy temprano. Su marido la acompañó a la parada del colectivo que la llevaría al hospital Perrupato.
Así minutos después la mujer abordó el micro -otros pasajeros lo confirmaron- y su marido regresó a su casa pensando que su pareja regresaría esa tarde, pero no fue así. De hecho, Bosco tampoco llegó a presentarse en el nosocomio de San Martín.
Con ese dato, el hombre no dudó en avisar a la policía de la Comisaría 28 de la Ciudad de Palmira, donde radicó un pedido de paradero y dejó asentado que existía un “remisero trucho que estaba molestando” a su mujer.
Ante la denuncia, los investigadores locales comenzaron averiguar entre la familia de Bosco, pero la búsqueda se detuvo cuando un grupo de jóvenes que andaban a caballo por el interior de la finca Bertona, en Isla Grande (Maipú), habían encontrado el cadáver de una mujer.
Más tarde los peritos confirmaron que se trataba de la enfermera, quien había recibido dos puñaladas fatales: una sobre el esternón y en el tórax. En tanto, ese día, la policía realizó un allanamiento en la vivienda de Cisterna, quien en ese momento no estaba.
No obstante, en la casa se secuestraron un pantalón con manchas de sangre, otras prendas con barro, un celular y varios chips. La ropa fue secuestrada para ser peritada y confirmar si la sangre pertenecía a la enfermera asesinada.
Horas después, al hombre se lo interceptó cuando conducía su VW Polo gris -muy similar al descripto por un testigo- por las calles de Palmira y fue trasladado hasta la Oficina Fiscal Nº 16 donde quedó imputado por el crimen.
Finalmente, después de dos años, el tribunal presidido por los jueces Lilia María Vila, Víctor Hugo Comeglio y Laura Gil de Chales determinó que Cisterna pase los próximos 12 años en la cárcel al encontrárselo culpable en la causa por homicidio simple.
Por su parte, el fiscal Javier Pascua había pedido para el homicida una pena de 18 años de prisión por el alevoso crimen. Además pidió que se extraiga compulsa contra el Cuerpo Médico Forense cometieron errores en la realización de la necropsia de la víctima.
Mientras que el abogado de Cisterna, Enrique De Oro, buscó el beneficio de la duda (es decir la inexistencia de pruebas) para mejorar la situación de su defendido. Por supuesto que este pedido no tuvo lugar para el tribunal. |