Por Javier Disparti
El Departamento General de Irrigación anticipó que esta temporada será crítica para el riego de cultivos y que al igual que ocurrió el año pasado, se mantendrá la emergencia hídrica en toda la provincia.
Esto se debe a las escasas nevadas que predisponen a un año hídrico pobre, con los consiguientes problemas en los caudales de los principales ríos y embalses, los cuales están muy por debajo del promedio histórico.
Por este motivo, la emergencia hídrica es un problema que necesita soluciones a través de un plan integral, medidas a corto, mediano y largo plazo. En este sentido, el Superintendente interino de Irrigación, Carlos Dávila, realizó un diagnóstico de la situación y explicó ante la prensa las nuevas disposiciones que se llevarán a cabo.
Ayer, las autoridades de Irrigación visitaron el departamento de Junín, donde se reunieron con el Intendente Mario Abed; y posteriormente, estuvieron en el municipio de San Martín, donde atendieron a la prensa local.
Con respecto al pronóstico de octubre, donde el ex gobernador Celso Jaque declaró la emergencia hídrica, la situación mejoró debido a que en diciembre los ríos mejoraron su caudal. De todas maneras, los índices generales son preocupantes.
A pesar de que el panorama ha mejorado con respecto al año 2010, desde Irrigación manifestaron que es la primera vez que se han registrado dos años sucesivos con pronóstico de climas secos en nuestra provincia.
“Hay una mejora del 30 por ciento de agua acumulada en la mayoría de los diques. De todos modos, estamos un 60 por ciento por debajo del promedio histórico. Entre ellos, el Dique Nihuil es el que mejores índices tiene (50%) y el Diamante es el más complicado”, detalló Carlos Dávila.
De acuerdo a estos índices, desde Irrigación destacaron que, a diferencia del último año, la cantidad de agua acumulada permitirá llegar a principios de agosto con el dique lleno. “Esto nos permitirá conocer la cantidad de hectáreas que podremos garantizar para la producción de los cultivos anuales”, agregó Ricardo Scandura, Consejero del Río Tunuyán Inferior.
Por su parte, Carlos Dávila manifestó que “la impermeabilización de los canales es una tarea que ha ayudado a optimizar el uso del agua y a evitar pérdidas por filtraciones en los terrenos”. Si bien Irrigación ha destinado mucho dinero a ese proyecto, la tarea está lejos de ser terminada y como ejemplo alcanza con decir que sólo el 15 % de todos los cauces de la zona Este se encuentran impermeabilizados.
Actualmente, nuestra provincia cuenta con alrededor de 1300 kilómetros de canales impermeabilizados, lo que representa el 10% del total de cauces de Mendoza. Un poco más de la mitad, 752 kilómetros, fueron realizados en los últimos doce años.
Por otra parte, Scandura destacó los 55 kilómetros de limpieza que se realizó, en invierno, en arroyos y vertientes del río Tunuyán. “El año pasado en El Carrizal sólo entraban ocho metros cúbicos. Por esto se previó un corte de agua en esa cuenca y se la limpió″, agregó.
Situación de los productores
Desde el Departamento de Irrigación manifestaron que se beneficiará a los productores que hayan sufrido daños considerables en sus cultivos tras las tormentas de granizo que afectaron, sobre todo, a la zona Este.
“Estamos trabajando en el tema de aquellos que debieron sufrir los daños de las contingencias climáticas. Los que tengan daños por encima del 75% se evitan tener que pagar el canon. Mientras que del 2005 al 2007 ya están las compensaciones realizadas a los productores. Restan los últimos cuatro años por cuestiones burocráticas”.
Además, el Consejero del Tunuyán Inferior, agregó que “en nuestra cuenca vamos a seguir con el turnado de canales debido a que la crisis hídrica es importante y seguimos teniendo un año seco”.
Por último, Dávila señaló que “la situación hídrica debe ser tratada como una política de estado. Por este motivo, es necesario acceder a créditos internacionales a 30 años, con 5 años de gracia, para lograr ganarle a la crisis hídrica”.
Esto significa el financiamiento en infraestructura para la incorporación de tecnología: riego por goteo (Neuquén cuenta con el 90%), la impermeabilización de canales, la puesta en funcionamiento de pozos y diferentes obras, como la continuación de la quinta y sexta etapa de las obras en el Río Mendoza.
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