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23 de octubre de 2011 | ELECCIONES 2011
 
La UCR no logró cortar la victoria de Francisco Pérez
El Justicialismo volvió a imponerse en la provincia de Mendoza. La fórmula conformada por Pérez y Carlos Ciurca obtuvo alrededor del 40 % sobre el casi 29 % que obtuvo el ex gobernador, Roberto iglesias.
 
 
 

Por Javier Disparti

 

El Justicialismo volvió a imponerse en la provincia de Mendoza. La fórmula conformada por Francisco Pérez y Carlos Ciurca obtuvo alrededor del 40 % sobre el casi 29 % que obtuvo el ex gobernador, Roberto iglesias.

 

A pesar del importante índice de corte de boletas, el radicalismo no pudo cortar la continuidad del proyecto del Frente para la Victoria. De esta manera,  el ex ministro de Infraestructura y Vivienda, de la gestión de Celso Jaque, asumirá como gobernador en diciembre.

 

Minutos después de las 21, hora determinada para dar a conocer los resultados, la fórmula ganadora comenzó a festejar en el bunker del PJ. En el lugar, el electo gobernador agradeció a toda su familia y a todos los mendocinos “que votaron esta u otra fórmula”.

 

“Nuestro compromiso era potenciar este esquema de escucha y de participación. Esto es a lo que nos comprometemos y esto es lo que vamos a hacer en nuestro gobierno”, dijo. 

 

“Dios me ha dado una virtud, y esa virtud es la fe, y es la que nos ha llevado a estar aquí festejando feliz”, agregó Pérez, visiblemente emocionado. Poco antes el ex gobernador Roberto Iglesias había reconocido su derrota y felicitado a Pérez, a quien Luis Rosales llamó por teléfono ante las cámaras y en vivo. 

“No tengo dudas de que hoy en Mendoza hay una nueva generación política. Mendoza ha hecho la mayor apuesta de cambio generacional que la provincia recuerde”, afirmó. Y para despedirse, se mostró sentimental: “Los llevo en mi corazón”, dijo para terminar y seguir festejando con los militantes en The Modern, el hotel céntrico que el FPV mendocino eligió como búnker.

 

Pérez logró ser el candidato oficial del Frente para la Victoria en una pelea interna en la que la sangre no llegó al río: cualquiera que fuera el candidato, contaría con el gran caudal de votos que le concedería el arrastre de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Sin embargo, Pérez se empecinó en ser “el candidato”. Antes de que se tomara la determinación de su candidatura, él mismo se encargó de generar confianza a su alrededor. Armó su equipo de campaña y dejó entrever quiénes serían sus espadas en caso de avanzar en la gestión pública: su equipo más íntimo y el que lo acompañó en el Ministerio de Infraestructura.

Roberto Iglesias fue el candidato rival más fuerte. Todas las encuestas así lo demostraron. Apostó a una jugada difícil: ganar gracias al corte de boleta, apelando a un voto meramente local. 

A pesar de esto, "Paco" Pérez logró el triunfo por dos razones, centralmente: no terminó de ser identificado con la gestión de Celso Jaque, a pesar de haber sido el delfín del gobernador saliente, y, como hemos dicho, el empuje sin frenos de Cristina Fernández de Kirchner.

Durante los próximos cuatro años, el gobierno será peronista. Kirchnerista, Pérez dejó, sin embargo, su impronta diferenciadora en algunos puntos con el gobierno nacional. A pesar de esto, nadie apuesta a que pueda hacer una gestión independiente de los designios nacionales.